
Potaje de vigilia tradicional
Una receta ancestral que destaca por su equilibrio macro-nutricional. Combina legumbres, verduras de hoja verde y proteína magra de alta calidad. Ideal para salud cardiovascular y digestiva.
Ingredientes
- 300 g de garbanzos pedrosillanos remojados 12 h
- 250 g de bacalao desalado en migas o trozos
- 250-300 g de espinacas frescas lavadas 2 manojos grandes o una bolsa grande de las que encontramos en el supermercado
- 1 cebolla blanca grande
- 3 dientes de ajo
- 2 huevos cocidos duros
- 1 cdta de pimentón dulce de la Vera
- 1 rebanada de pan integral para el majado
- 4 cdas de aceite de oliva virgen extra AOVE
- 1 litro de caldo de pescado bajo en sodio
- 1 hoja de laurel
- Sal con moderación, el bacalao ya aporta sodio
Elaboración paso a paso
- Pon a calentar el caldo o agua con la hoja de laurel. Cuando hierva, añade los garbanzos. Cocina a fuego lento hasta que estén tiernos (aprox. 90 min en olla normal o 25 min en olla rápida).
- En una sartén con el AOVE, sofríe la cebolla picada finamente y 2 dientes de ajo laminados hasta que doren.
- Retira la sartén del fuego, añade el pimentón y remueve rápido para que no se queme. Vierte este sofrito a la olla de los garbanzos.
- Tuesta el pan. En un mortero, machaca el diente de ajo restante con el pan tostado y un poco de caldo de la cocción. Añade esta pasta a la olla para dar cuerpo al guiso.
- Incorpora las espinacas (parecen muchas, pero reducen rápido). Pasados 5 minutos, añade el bacalao desalado. Cocina el conjunto solo 3-5 minutos más.
- Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos. Sirve con el huevo duro picado por encima para completar la densidad proteica.
Notas
- Tip del nutricionista: para optimizar la biodisponibilidad del hierro no hemo presente en las espinacas y los garbanzos, acompaña este plato con un postre rico en vitamina C (naranja, kiwi o fresas).



