
Salmorejo sin pan
Una versión ligera y apta para celíacos o dietas bajas en carbohidratos del clásico cordobés. Conseguimos la textura perfecta mediante la emulsión de aceite de oliva y un pequeño truco de huevo duro.
Ingredientes
- 1 kg de Tomates de pera maduros
- 80 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra AOVE
- 1 diente de Ajo sin el germen
- 1 Huevo duro para espesar
- 1 cucharadita de Sal
- 1 chorrito de Vinagre de Jerez
- Jamón serrano en virutas para decorar
- Huevo duro picado para decorar
Elaboración paso a paso
- Triturar la base: Lavar y trocear los tomates. Triturarlos junto al diente de ajo y el huevo duro a velocidad máxima hasta obtener una mezcla homogénea.
- Emulsionar: Con la batidora en marcha, añadir el aceite de oliva poco a poco en forma de hilo. Verás cómo la mezcla cambia de color y espesa gracias a la grasa del aceite y el huevo.
- Sazonar: Añadir la sal y el vinagre al gusto. Volver a batir unos segundos.
- Colar: Pasar la mezcla por un colador fino o chino para eliminar pieles y semillas, logrando una textura aterciopelada.
- Refrigerar: Guardar en la nevera un mínimo de 2 horas para que los sabores se asienten y la temperatura sea la ideal.
- Servir: Emplatar con virutas de jamón y un poco de huevo duro picado por encima.



