
Brochetas mediterráneas de tomate, anchoa y feta
Un aperitivo saludable, rápido y sin cocción, ideal para dietas antiinflamatorias. Combina el poder antioxidante del tomate con las grasas saludables Omega-3 de la anchoa y la proteína del queso feta.
Ingredientes
- 12 tomates cherry frescos
- 12 filetes de anchoa en aceite de oliva escurridos
- 150 g de queso feta cortado en 12 cubos
- 12 hojas de albahaca fresca pequeñas
- 1 cdta de Aceite de Oliva Virgen Extra AOVE
- Pimienta negra al gusto
Elaboración paso a paso
- Lava los tomates cherry y las hojas de albahaca. Seca con papel de cocina para evitar que el exceso de agua ablande el queso.
- Corta el bloque de queso feta en 10 cubos uniformes. Asegúrate de que sean lo suficientemente firmes para sostener el palillo.
- Inserta en el palillo o brocheta pequeña el tomate cherry, seguido de una hoja de albahaca doblada.
- Dobla el filete de anchoa en forma de acordeón e insértalo justo debajo de la albahaca.
- Finaliza clavando el palillo en el cubo de queso feta, que actuará como base de la brocheta.
- Disponlas en un plato de servir, rocía con el AOVE y añade un toque de pimienta negra recién molida.
Notas
- Tip de nutrición: esta receta es naturalmente baja en índice glucémico. Para una versión más baja en sodio, puedes desalar las anchoas sumergiéndolas en agua fría unos minutos antes de montar la brocheta.



