
Curry de garbanzos
Este curry de garbanzos y coco es una receta vegana y antiinflamatoria que combina fibra y proteínas vegetales en solo 30 minutos. Es una opción nutritiva y saciante, ideal para mejorar la salud digestiva sin complicaciones en la cocina.
Ingredientes
- 400 g de garbanzos cocidos lavados y escurridos
- 400 ml de leche de coco preferiblemente light
- 1 cebolla morada picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 pimiento rojo en dados
- 1 cda de jengibre fresco rallado 2 cm aprox.
- 2 cdas de curry en polvo
- 1 cdta de cúrcuma
- 1 pizca de pimienta negra
- 1 cda Aceite de Oliva Virgen Extra AOVE
- Cilantro fresco y lima para decorar
Elaboración paso a paso
- En una sartén grande o una olla, calienta el aceite y sofríe la cebolla y el pimiento picados finamente hasta que estén tiernos.
- Añade el ajo y el jengibre rallados. Cocina por 1 minuto hasta que suelten su aroma, con cuidado de no quemar el ajo.
- Agrega el curry, la cúrcuma y el comino. Tostarlas unos segundos antes de añadir líquidos despierta los aceites esenciales de las especias.
- Vierte el tomate triturado y la leche de coco. Remueve bien para integrar los sabores.
- Añade los garbanzos. Tapa y deja cocinar a fuego lento durante 15-20 minutos. Esto permitirá que la salsa espese y los garbanzos absorban todo el sabor.
- Ajusta de sal y pimienta. Sirve con cilantro fresco por encima y un chorrito de lima para realzar los sabores.
Notas
- Hierro no hemo: añade un chorrito de lima antes de servir para optimizar la absorción del hierro vegetal.
- Acompañamiento: sirve este plato con un poco de arroz o quinoa integral, para obtener proteína completa con todos los aminoácidos esenciales en una misma comida.
- Conservación: este curry aguanta perfectamente hasta 3 o 4 días en un recipiente hermético. De hecho, los sabores suelen intensificarse al día siguiente. Se puede congelar sin problemas hasta por 3 meses.
- Truco de textura: al recalentarlo, la leche de coco puede espesarse demasiado. Recomienda añadir un chorrito de agua o caldo vegetal al calentarlo en la sartén para recuperar la textura cremosa original.



