
Canelones de pollo y calabacín
Canelones tradicionales en versión ligera con pollo, pavo y un toque de calabacín rallado para aportar una textura súper jugosa sin añadir grasas. Se cubren con una bechamel saludable a base de aceite de oliva y harina integral, terminando con un gratín crujiente de queso bajo en calorías. Todo el sabor de la receta de la abuela, pero adaptado para cuidarte en el día a día.
Ingredientes
- 16 unidades de placas de canelones pueden ser integrales
- 250 g de pechuga de pollo picada
- 250 g de contra muslo de pavo picado o ternera magra
- 1 cebolla grande finamente picada
- 1 puerro solo la parte blanca, picado
- 100 g de calabacín rallado finamente (el truco para dar jugosidad)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 50 ml de vino blanco opcional
- 500 ml de leche semidesnatada o bebida vegetal de avena o soja sin azúcar
- 30 g de harina de trigo integral o harina de avena
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra en lugar de mantequilla
- Al gusto: sal pimienta negra y nuez moscada
Elaboración paso a paso
- Preparar las placas: Cocina las placas de canelones siguiendo las instrucciones del paquete. Si son de las que no necesitan cocción, sumérgelas en agua tibia hasta que estén manejables. Escúrrelas y déjalas estiradas sobre un paño de cocina limpio.
- Cocinar las verduras: En una sartén amplia, calienta las dos cucharadas de aceite de oliva. Añade la cebolla y el puerro picados con una pizca de sal. Cocina a fuego medio hasta que estén transparentes y tiernos (unos 8-10 minutos).
- Añadir la carne y el calabacín: Incorpora el pollo y el pavo picados a la sartén. Remueve bien rompiendo la carne con la espátula para que no queden trozos grandes. Cuando empiece a cambiar de color, añade el calabacín rallado.
- Reducir y sazonar: Sube el fuego, vierte el vino blanco y deja que se evapore el alcohol durante 2 minutos. Baja el fuego, condimenta con sal, pimienta y un toque sutil de canela (un gran secreto tradicional). Deja cocinar a fuego lento durante 10 minutos hasta que no quede líquido. Reserva y deja templar.
- Hacer la bechamel ligera: En un cazo, tuesta la harina con la cucharada de aceite de oliva durante 1 minuto para quitar el sabor a crudo. Ve vertiendo la leche poco a poco mientras remueves continuamente con unas varillas para que no salgan grumos. Cocina a fuego medio hasta que espese. Apaga el fuego y condimenta con sal, pimienta y una buena cantidad de nuez moscada.
- Ligar el relleno: Añade 2 o 3 cucharadas de la bechamel directamente a la mezcla de carne para que quede un relleno bien meloso, unido y fácil de trabajar.
- Montar los canelones: Coloca una porción de relleno en el centro de cada placa y enróllalas con cuidado.



