
Albóndigas de pollo
Unas albóndigas de pollo súper jugosas, saludables y hechas 100% en la sartén. El secreto para que queden espectaculares sin necesidad de freírlas es cocinarlas directamente en una salsa de tomate casera y ligera.
Ingredientes
- 500 g de pechuga de pollo picada
- 1 huevo
- 2 cucharadas de avena molida o pan rallado integral
- 1 diente de ajo finamente picado
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Sal pimienta negra y una pizca de comino al gusto
- 1 cebolla mediana picada en cubos pequeños
- 1 pimiento verde o rojo picado
- 400 g de tomate triturado natural o de lata sin azúcares añadidos
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 taza de caldo de pollo bajo en sal o agua
Elaboración paso a paso
- Prepara la masa: En un bol grande, mezcla la carne picada de pollo, el huevo, la avena molida, el ajo, el perejil, la sal, la pimienta y el comino hasta que todo quede integrado.
- Forma las albóndigas: Con las manos ligeramente humedecidas, ve formando bolitas del tamaño de una nuez.
- Sella la carne: Calienta la cucharadita de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Coloca las albóndigas y dóralas durante 2-3 minutos por lado para sellar los jugos. Retíralas y resérvalas.
- Haz el sofrito: En la misma sartén, baja el fuego a medio y añade la cebolla y el pimiento. Cocina hasta que la cebolla esté transparente (unos 5 minutos).
- Suma la salsa: Incorpora el tomate triturado y el caldo de pollo. Condimenta con una pizca de sal y pimienta. Deja que hierva a fuego lento durante 5 minutos.
- El toque final: Introduce las albóndigas en la sartén, asegurándote de que la salsa las cubra bien. Tapa la sartén y deja cocinar a fuego lento durante 12-15 minutos.



