
Crema fría de remolacha, manzana y yogur
Una opción fresca, saciante y llena de color para tus comidas de verano. Es súper rápida de preparar, rica en antioxidantes y perfecta para cuidar la salud cardiovascular e intestinal.
Ingredientes
- 400 g de remolacha cocida
- 1 manzana verde tipo Granny Smith
- 1/2 pepino mediano
- 125 g de yogur griego natural sin azúcar o alternativa vegetal de soja/coco
- 1 diente de ajo pequeño sin el germen central
- 2 cdas. de aceite de oliva virgen extra AOVE
- 1 cda. de vinagre de manzana
- 150 - 200 ml de agua muy fría
- Sal marina y pimienta negra al gusto
- Semillas de calabaza y girasol tostadas
- Queso feta desmenuzado opcional
- Unas hojas de menta o eneldo fresco y un hilo de AOVE
Elaboración paso a paso
- Trocear: Corta la remolacha, la manzana (pelada y sin corazón) y el pepino en dados medianos.
- Triturar: Añade los vegetales al vaso de la batidora junto con el diente de ajo, el yogur, el aceite de oliva, el vinagre y la mitad del agua fría.
- Ajustar la textura: Tritura a máxima potencia durante 2-3 minutos hasta conseguir una textura muy fina y aterciopelada. Si te gusta más ligera, añade el resto del agua gradualmente.
- Sazonar: Ajusta de sal y pimienta al gusto y bate unos segundos más.
- Refrigerar: Guarda la crema en la nevera durante al menos 1 hora para servirla bien fría.
- Servir: Sirve en tazones o cuencos y decora por encima con las semillas crujientes, el queso feta y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.



