
Judías verdes a la "carbonara"
Una versión saludable, baja en carbohidratos y alta en fibra del clásico italiano. Sustituimos la pasta por judías verdes al dente y la panceta por champiñones salteados para reducir las grasas saturadas sin perder la cremosidad original.
Ingredientes
- 400 g o 4 tazas aprox. de judías verdes redondas frescas o congeladas o 1 bote de judías verdes en conserva
- 200 g o 3 tazas aprox. de champiñones laminados
- 2 huevos camperos enteros
- 50 g de queso Parmesano o Grana Padano rallado
- 1 diente de ajo picado
- 1 cdta de Aceite de Oliva Virgen Extra AOVE
- Sal y abundante pimienta negra recién molida
Elaboración paso a paso
- Frescas: limpia las judías verdes retirando las puntas. Cocínalas al vapor o en agua hirviendo con una pizca de sal durante 6-8 minutos hasta que estén "al dente". Congeladas: cocínalas directamente en agua hirviendo durante 5 minutos. De bote: enjuágalas muy bien bajo el grifo para eliminar el exceso de sodio y escúrrelas por completo. Escurre bien en todos los casos y reserva.
- En una sartén amplia con una cucharadita de aceite de oliva, dora el ajo picado y añade los champiñones. Saltéalos a fuego medio-alto hasta que suelten el agua y queden dorados y crujientes.
- Mientras se doran los champiñones, bate en un bol los huevos, el queso rallado y una cantidad generosa de pimienta negra. Mezcla hasta obtener una pasta homogénea.
- Añade las judías verdes a la sartén con los champiñones.
- Si usas judías de bote: saltéalas un par de minutos extra con cuidado para que pierdan toda la humedad de la conserva y recuperen temperatura. Saltea todo junto durante 1 minuto para que los sabores se mezclen.
- Retira la sartén del fuego por completo (esto es clave para que el huevo no cuaje como una tortilla). Vierte la mezcla de huevo y queso sobre las judías calientes.
- Remueve de forma constante y rápida. El calor residual creará una salsa cremosa y sedosa que envolverá las judías. Sirve inmediatamente con un extra de pimienta por encima.
Notas
- El "termómetro" visual: si al echar el huevo ves que se forman hilitos blancos sólidos inmediatamente, es que la sartén sigue demasiado caliente. Tip: Levanta la sartén del fuego y añade una cucharada de agua fría antes de seguir removiendo para salvar la cremosidad.
- Pimienta "tostada": si quieres un sabor más profundo, añade la pimienta negra a la sartén junto con los champiñones al final del salteado, justo antes de las judías. El calor del aceite libera los aceites esenciales de la pimienta y el aroma será increíble.
- El queso importa: no uses el queso rallado de bolsa que venden en hilos gruesos para fundir (tipo pizza), usa Parmesano o Grana Padano rallado muy fino (tipo polvo). Se funde instantáneamente con el huevo y evita que queden grumos.
- Textura: si ves que la salsa queda muy espesa, puedes añadir una cucharada del agua de cocción de las judías para aligerarla.
- Sabor: para un toque "ahumado" que recuerde a la panceta, puedes añadir una pizca de pimentón de la Vera o sal ahumada a los champiñones mientras se doran.



