
Salsa tzatziki
Una salsa griega auténtica, refrescante y ligera. Esta versión se centra en la densidad nutricional, utilizando yogur griego natural como base para aportar probióticos y proteínas, eliminando las grasas saturadas de las salsas comerciales. Ideal para dietas mediterráneas, pérdida de peso o simplemente para añadir un toque fresco a tus platos.
Ingredientes
- 250 g de yogur griego natural sin azúcar
- 1 pepino grande
- 1 diente de ajo sin el germen central
- 2 cdas de Aceite de Oliva Virgen Extra AOVE
- Zumo de 1/2 limón
- 1 manojo de eneldo fresco
- 5-6 hojas de menta fresca
- Pizca de sal marina
- Pizca de pimienta negra molida
Elaboración paso a paso
- Ralla el pepino (con piel para más fibra). Colócalo en un colador fino con una pizca de sal y deja que suelte el agua durante 10-15 minutos. Presiona con una cuchara o un paño limpio para extraer todo el líquido restante.
- En un bol mediano, mezcla el yogur griego con el ajo finamente picado, el zumo de limón y las dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Mezcla hasta que la emulsión sea homogénea.
- Pica finamente el eneldo y la menta fresca. El uso de hierbas frescas es lo que marca la diferencia en el perfil de antioxidantes y sabor frente a las secas.
- Añade el pepino escurrido y las hierbas picadas al bol del yogur. Salpimienta al gusto y mezcla con movimientos suaves.
- Cubre la salsa y refrigera durante al menos 30 minutos antes de servir. Esto permite que los aceites esenciales de las hierbas y el ajo infusionen correctamente el yogur.
Notas
- Tip pro: si buscas una textura de "crema para untar", deja escurrir el yogur sobre una tela fina una hora antes para eliminar el exceso de suero.
- Sustituciones: para una versión vegana, utiliza yogur de soja natural fermentado sin edulcorantes.
- Conservación: para maximizar su frescura, guarda la salsa en un recipiente hermético con un trozo de papel film en contacto directo sobre la superficie del yogur; esto evita la oxidación de las hierbas, impide que absorba olores de la nevera y previene la formación de una costra seca, manteniendo la cremosidad intacta hasta por 4 días.



