
Mermelada de frutos rojos y chía
Una alternativa nutritiva y rápida a la mermelada tradicional. Sustituimos el azúcar refinado por el poder espesante de las semillas de chía, obteniendo una textura perfecta rica en Omega-3 y fibra. Ideal para tostadas, yogures o postres saludables.
Ingredientes
- 300 g de frutos rojos frescos o congelados fresas, arándanos, frambuesas
- 2 cdas de semillas de chía
- 1 cdta de zumo de limón fresco
- 1 chorrito de endulzante natural opcional miel cruda, sirope de agave o 8-12 gotas de stevia líquida o punta de cuchillo de stevia en polvo
- 2 cdas de agua solo si usas fruta fresca muy firme
Elaboración paso a paso
- Coloca los frutos rojos en un cazo a fuego medio. Si usas fruta fresca, añade las 2 cucharadas de agua. Si es congelada, deja que suelte su propio jugo.
- Cocina durante 5-8 minutos hasta que la fruta esté suave. Usa un tenedor para machacarla (si te gustan los trozos) o una batidora de mano para una textura más lisa.
- Retira del fuego. Añade las semillas de chía, el zumo de limón y el endulzante. Remueve bien para que la chía se distribuya de forma homogénea.
- Vierte la mezcla en un frasco de vidrio. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera. La mermelada espesará tras 2 horas de reposo, aunque alcanza su textura ideal tras una noche en la nevera.
Notas
- Conservación: al no tener conservantes artificiales, dura entre 7 y 10 días en refrigeración.
- Tip pro: puedes añadir una pizca de canela o esencia de vainilla para realzar el dulzor natural de la fruta sin añadir calorías extra.



